Los mejores momentos del 2007 I

empty-pool.jpgLa Piscina Vacía

Las listas siempre son odiosas para quien no las confecciona. Por eso siempre hay miles de listas y bien diferentes entre sí. Nunca será igual la lista de lo mejor del año según Rockdelux, que la de Wire, o la de, digamos, Semana. Sin embargo, hay listas que tienen de importante algo tan minúsculo como publicar en ella momentos no registrados en ningún otro medio. Eso es lo que pretende la piscina vacía con esta lista.
El 2007 ha sido un año importante para la música en la ciudad de Medellín, y por eso la lista se limitará a lo que ha acontecido allí. Quedan por fuera propuestas de otras ciudades que, o bien no fueron registradas por la piscina vacía, o no tuvieron presencia alguna en la ciudad, o simplemente no fueron lo suficientemente buenas como para estar en esta lista.
La mayoría de los artistas acá presentados, ya habían sido reseñados por sus presentaciones en vivo, o por sus lanzamientos. No importa si la canción o disco a que se hace referencia ha sido publicado de manera oficial o no. El criterio de selección va desde inspección en los myspace de diferentes artistas, hasta el haber tenido el privilegio de oírlos en vivo, al menos una vez. También se tienen en cuenta demos recibidos o pedazos de futuros discos. No interesa si se publicó o no, si lo ponen en las emisoras, sencillamente porque esto no es una guía de consumo donde se le indica a la gente que comprar. Simplemente se trata de medir la temperatura de lo ocurrido en Medellín, con la esperanza de que en el resto de Colombia este ocurriendo algo similar, o mejor. Después de mirar una lista como la publicada por Semana.com, donde se advierte una intención clara por buscar música enraizada con música folclórica colombiana, a la piscina vacía no le queda otra alternativa que diferenciarse y alejarse de ello. No faltará quien diga que vivimos en Colombia y que eso es lo que tenemos, o peor, que eso es lo que somos. Pero no nos engañemos, hoy en día, llega el momento de lanzar la pregunta acerca de si es realmente más cercano un baile ancestral de una región jamás visitada del pacifico colombiano, por solo citar un ejemplo, que el sonido de un teléfono celular, un robot (entendiendo realmente lo que significa la palabra robot) o cualquier música conseguida con clicks en internet. Llega el momento de aparecer a los ojos del mundo musical no solo como frutas exóticas de temporada. Ya se sabe que los europeos, especialmente, valoran nuestra música en tanto exótica o referencia a un paisaje igualmente exótico y primigenio. Nuestra música solo será valorada en tanto pueda exhibirse bajo la etiqueta world music. Es como si nuestra música solo pudiese hacer referencia a cosas como una palmera y una canasta de frutas, lo cual no está mal, pero igualmente Colombia, como tercer país más poblado de Latinoamerica, es un país de ciudades, y por lo tanto, afectado en la fuente de donde viene la inspiración para la mayoría de los músicos de hoy, los cuales no solo viven en ciudades, sino que además tienen internet, lo cual los conecta con lo que pasa alrededor del mundo. Hace rato que no es necesario estar en las grandes capitales para estar al tanto de lo que pasa en le mundo de la música, porque las cosas ocurren en lugares diversos y de maneras diversas. Muchas veces los músicos están más cerca de todo aquello que de lo que sobrevive del folclor, lo cualtampoco está mal. Los medios masivos solo prestan atención a propuestas del corte folclórico, ignorando la realidad más cruda. Hay una brecha generacional no tanto en términos cuantitativos como cualitativos. Hay quienes hacen música buscando el beneplácito de la crítica cómoda colombiana, para luego ser etiquetados como un “fair trade product” y ser exhibidos en el exterior. Así, ofrecer la visión de nosotros mismos que los países desarrollados quieren ver de nosotros.
Nadie quiere darle un golpe de gracia a expresiones propias de un país, al contrario, se trata de hacer más compleja la vida musical del mismo, dejando aparecer lo que comúnmente se ignora.

Otro asunto no desdeñable, es el asunto del formato. Todo lo reseñado en la lista de Semana son publicaciones en CD, el formato estrella de una industria que agoniza. Las tiendas Virgin han dejado de existir en Gran Bretaña, y HMV mantiene su sección de CD’S vacía de personas como el desierto y, al igual que FNAC, ha abierto una sección de venta de vinilos, algo impensable hace unos pocos años. Vestax ha lanzado un tocadiscos portátil, a la manera de las maletas parlantes de hace más de 30 anos, y las tiendas de vinilos se llenan de grandes colas en navidad, mientras las ventas de unidades de reproducción de CD se acercan al cero absoluto. Esto sin mencionar la creciente venta de iPods, de discos por iTunes, el auge de los podcasts, y de las emisoras en internet y los netlabels. La industria discográfica, tal y como la conocemos, está moribunda y a punto de desaparecer. Radiohead lanzan su nuevo disco por internet dejando que los fans lo descarguen pagando lo que ellos consideren que vale el disco para luego sacarlo en edición de lujo en vinilo y CD, mientras la prensa se babea sacando titulares absurdos como “Año Cero” ignorando que hace ya casi 4 años Rubén Blades propuso lo mismo. Paul McCartney ficha con Starbucks, y Madonna con una empresa de música en vivo. Mientras todo esto pasa, todavía en Colombia, revistas como Soho y Semana, reseñan CD’S que casi nadie compra ni escucha, pero que estan listos para ser onmipresentes en los medios masivos y los programas de variedades, a pesar del empujón que quienes los reseñan allí le dan a dichos artistas, todo es muchas veces producto del canje empresarial. Esquema que ya parece viejo, donde las disqueras presionan a jurados y organizadores de concursos para meter allí a sus artistas los cuales, al parecer, no tienen otro lugar donde aparecer, lo cual pone en entredicho su calidad y autonomía -solo basta con echar una mirada al disco resultado del concurso hecho por Levi’s a nivel nacional hace unos años, para ver quiénes son algunos de esos artistas y quie empresa los metió allí a la fuerza, a punta de free press y canje empresarial.
Pero hay otros músicos, como todos los reseñados en esta lista, que hacen música porque les “sale de los cojones” y porque eso es lo que tienen que decir. No es más colombiana una cumbia (hoy en día existe hasta la cumbia argentina, y me temo que es más famosa que la colombiana, aparece reseñada como world music en la edición de Wire de noviembre) que un disco de [neuma]. Pero tampoco lo es menos.
Así las cosas, cabe decir que la imagen que tenemos de nosotros mismos suele parecerse a la que los otros tienen de nosotros. Pero también cabe decir que esa imagen depende de que tanto hagamos nosotros por ella. Quienes quieren ser vistos como fruta exótica servida en bandeja, pues allá ellos. Ahí tienen el imposible intento oficial de darle una “marca” a Colombia con su slogan “Colombia es Pasión”. Si algo tiene Colombia de valioso a ojos del mundo es que no hay un ícono del tipo “el sombrero mexicano” o “el cowboy americano”, para ser reconocidos. Somos más complejos que un traje típico. El camuflaje es algo típicamente colombiano en el exterior. No son pocos quienes se hacen los de la vista gorda ante el simple oído del acento local de un “compatriota” en los buses o vagones de metro en Europa. Nos reconocemos entre nosotros con el más mínimo detalle, pero no nos reconocen a leguas. Eso es una ventaja que no se debe despreciar. Hacia afuera somos más diversos de lo que nos llegamos a dar cuenta dentro del país. Y pues, si resulta que el festival el mono Núñez nos representa, igualmente lo hace Panorama cuando toca en México, Alejandro Vélez en la Red Bull Music Academy, o Lucrecia cuando toca en España o Portugal. Para los amantes del folclor y lo fácilmente segregable dejemos todo ese magma de producciones fusión, que de ahí se podrán alimentar hasta el hartazgo, como vacas pastando. Para el resto, esta lista pretende ser, como ya se dijo, un minúsculo aporte. Esperemos que haya más, mucho más.
No queda sino agradecer a los lectores de la piscina vacía por sus 30 mil visitas al día de hoy, y pedirles disculpas por las ausencias prolongadas, y esperar las consabidas reacciones a esta lista que, se espera, muchos responderán con sus propias listas.
Por supuesto la lista no va en ningún orden, no hay un número 1, porque no es un chart. Son simplemente los mejores momentos musicales del año según la piscina vacía. Luego vendran los comentarios sobre cada uno de los temas. Bienvenidos.

Pichando-Fede Franco
Feel-Gino Vendetta
Like Being Home(lpv edit)-Lucrecia
Sinking With the Ship-Meencho
Magnetic Tapes-mami
185 (asphalt cardigan) [neuma]
All she wants-LA 69
Klandestino-Goes
Esta fiesta apesta-Tropico Esmeralda
sO INC-super agentes
Tapete rojo-Panorama
Opposite Directions-Gladkazuka&Zygomatik
Politics of sound-Zygomatik
Depresion-Mugre
Long Time-Max

Fiasco Trio

 

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Después de un tiempo de acoplamiento a una nueva locación geográfica, regresa la piscina vacía y lo hace presentando tres momentos no muy gratos de bandas normalmente muy apreciadas por algunos en la escena de Medellín, entre quienes por supuesto se incluye quien escribe estas líneas. LCD Soundsystem, MSTRKRFT y Zoot Woman serán parte de la revisión breve a presentar a continuación.

LCD Soundsystem en vivo


LCD Soundsystem se presentaron, como cierre de su larga y ultima gira por algun tiempo. 23 de Octubre en la Brixton Academy, al sur de Londres, teloneados por la superpublicitada banda Prinzhorn Dance School, los nuevos protegidos de James Murphy en DFA. De esta nueva banda hay muy poco que decir, dado que en el escenario, con el recinto a medio llenar, no lograron arrancar ni un aplauso al publico londinense, y alguno que otro bostezo a la piscina. Batería, bajo y guitarra únicamente y apadrinados por DFA, daban a pensar que veríamos a una nueva banda en la misma línea disco-punk vibrante e intensa que caracteriza el mundialmente famoso sello neoyorkino. Sin embargo en escena la banda no produce ni el más mínimo escalofrío o destello de emoción. Música plana, facilona y poco memorable. Voces chillonas en actitud electroclash de saldo, y melodías relamidas. Poco mas que decir. Con la banda de James Murphy ocurre todo lo contrario. Ya agotada la escucha de sus dos primeros LP’S, y sus remixes, en escena LCD Soundsystem son mejores que cualquiera. Seis, a veces cinco personas en escena, dos baterías, tres cencerros, sintetizadores, piano, bajo y guitarra, y la presencia de un enorme James Murphy que hace un excelente uso del micrófono. Mas de hora y media de concierto, en el que se dieron el lujo de prescindir de “Losing my Edge” y “Beat Connection”, es decir, de los lados a y b de su primer sencillo, el que los llevo a la fama mundial. La gigantesca bola de espejos encima de ellos dejaba claro su intención bailable y asi se hizo, a pesar de la estúpida prohibición (en el primer mundo están de moda las prohibiciones) de pararse del asiento en la platea, con un ejército de chicos haciendo sentar a la gente, objetivo el cual lograron parcialmente. Al final, cuando Murphy cantó “New York I love but you’re bringing me down” el orgullo londinense, que no puede vivir sin la diaria comparación que denota odio y amor simultáneos por la Gran Manzana, estalla enloquecido. Buen final para un concierto excelente.
Pero (siempre hay un pero en la piscina vacia) el lanzamiento de su trabajo 45’33” (lanzado digitalmente en 2006 ahora en formato CD) el cual fue encargado por Nike como soundtrack para efectos publicitarios decepciona. Al igual que Spike Lee, LCD Soundsystem han sido comprados por Nike. Puede ser que el resultado no esté muy mal que digamos, aunque es previsible, pero era necesario esto? Algunos dirán que el dinero nunca sobra, que lo importante es la calidad de la música, y puede ser que tengan cierta razón. Pero, después de una letra como la de Losing my Edge, lo que menos se esperaba era que la banda de James Murphy era esto.


Nuevo Lanzamiento de Zoot Woman

Desde en 2004 Stuart Price fue contratado por Madonna para producir (y componer con ella) el que hasta ahora ha sido, de lejos, su mejor disco. Como siempre, Madonna se viste de lo que más le convenga, por lo tanto, compro (al igual que Nike) al productor estrella de ese momento, bajista de Zoot Woman, y creador de Les Rhytmes Digitales, además de ser el firmante de una exquisita selección de remixes que nos hicieron bailar durante los últimos años, bajo el alias Jacques Lu Cont. Desde esas fechas, que coincidió con el lanzamiento del segundo LP de Zoot Woman, Jacques Lu Cont (o Stuart Price, a estas alturas da lo mismo) prácticamente abandono la banda, que consiguió como bajista a Beatrice Heatherley. Con ella, y sin Stuart Price, emprendieron varias giras. Mes tras mes, sus fans vieron como su pagina web iba siendo abandonada, con lo cual se pudo pensar que la banda se disolvería. Luego de un tiempo considerable se presentan en Londres a finales de mayo de este año, en un pequeño e íntimo concierto que parecía mas una reunión de amigos que la presentación en vivo de una banda de culto. Sin embargo, ahora, acaban de lanzar un nuevo single cuyo título da para pensar.Su nombre es “We won’t break” y en su myspace aun aparece Stuart Price como integrante de la banda, pero no aparece en la foto promocional del nuevo single. El 20 de diciembre se presentan en Hoxton Bar & Kitchen y allí se sabrá si la ausencia de Price con Zoot Woman en los escenarios es algo pasado, o algo definitivo.

Fiasco Navideño

El 1 de Diciembre el sello Modular celebro su fiesta de Navidad, en el famoso club Turnmills de Londres. El cartel que incluía a The Horrors (Dj Set), The Kills (live) y MSTRKRFT (live) entre otros, llenó las cuatro salas con que cuenta el enorme club. Una profusa decoración navideña enmarcaba lo que vendría luego. Como suele suceder, la sala más pequeña, con los dj’s mas desconocidos consiguieron momentos más vibrantes que la llenísima (y olorosa) sala principal donde se presentaban los famosísimos MSTRKRFT.
El resultado? Fiasco total, más de la mitad del publico era el habitual del club y ni sabía quien estaba tocando, el intenso olor corporal acumulado, el pegote de cerveza y demás bebidas regadas previamente en el suelo imposibilitando el baile, la odisea para atravesar el lugar en busca del baño, y la costosísima boleta de entrada atenúan la percepción negativa que la piscina vacía tuvo, no tanto del evento en si, como de la presentación de MSTRKFRT. Ya se sabe que alguien con un laptop (o dos) no es estrictamente música en vivo, y que, además es poco emocionante. Pero soltar la canallada de electro-house plano y monótono con el que se presentó el nombre estrella del sello Modular es algo deplorable. Puede ser que la escucha en vinilo o cd de MSTRKRFT sea algo de admirar, que hayan podido grabar logrando unos bajos increíbles. Pero, en vivo no son más que dos sujetos cualquiera que no hacen nada interesante, y que obligan a dejar la sala en busca de algo más excitante, como MARTELO, y luego DEVLIN&DARKO (SPANK ROCK DJ’S), quienes entregaron, unas sesiones infectadas de ritmos noventeros, cruzadas por momentos ghetto tech.
Si se trata de algo emotivo, de fiesta, de bailar, pues hay los dos extremos: o un DJ (si es desconocido casi siempre es mejor) o una banda en vivo. Un tipo solo con un laptop (o dos) es mejor dejarlo reservado para presentaciones mas intimas y delicadas, como las aquella memorable de [neuma] en el suiche este año.



Un año del Suiche

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El pasado 25 de septiembre se celebro el primer aniversario del ya popular Suiche, teniendo como invitado para esta ocasión a Panorama.
No es gratuito decir del Suiche que ya es popular, porque fácilmente se puede comprobar en fotografías o videos de los diferentes conciertos (Archivo del Suiche).
No es menos cierto que lo mismo se puede decir de, digamos, Altavoz, y por que no, de Medelink, cuya segunda versión parece que no se hará este ano, y será aplazada para mas adelante. Sin embargo, hay ciertos aspectos que hacen que el Suiche sea más especial. Mientras Altavoz es estatal, y Medelink consiguió apoyo estatal y privado interesantes, el Suiche cuenta con un apoyo, pero bastante austero, del Centro Colombo Americano, quien aporta la sala, colabora en la difusión, y asume ciertos costos, que son irrisorios en comparación con lo que cuesta cada jornada de Altavoz o Medelink. Básicamente eso marca una brecha entre aquellos festivales y el Suiche. Periodicidad y presupuesto. Medelink y Altavoz son esperados todo el año, y el presupuesto es bastante alto. El Suiche se ocupa de conciertos para un aforo como es el de la sala 1 de cine del CCA, no cuenta con un mega sonido, aunque tiene la ventaja de la pantalla de cine para las proyecciones de videos o fotos.
Que es lo que hace entonces del Suiche algo tan especial?
Precisamente su tamaño. Es su tamaño en parte lo que determina que es susceptible de ser presentado en el Suiche, y que no. Es claro notar que a pesar de que allí se presentan artistas catalogados como “música electrónica” el Suiche esta claramente alejado de la pista de baile. Hay una voluntad clara de apoyar otro tipo de manifestaciones musicales.
Otro asunto es que obliga, a quien allí se presente a ponerse a tono para el concierto, porque no es lo mismo tocar allí que en un escenario grande, o en un bar. Allí casi que se puede oír la respiración del publico esperando el desarrollo del concierto. En un momento de error, no solo es mas fácil notar la reacción del artista, sino casi que participar de su angustia por superar el impasse.
Uno de los matices más importantes del Suiche es que solo se presentan bandas de Medellín. Eso puede sonar regionalista, pero es uno de los puntos no solo de diferenciación con Medelink por ejemplo, sino que obliga a quienes forman parte del equipo del Suiche a buscar en lo que ocurre en la ciudad, a estar todo el tiempo tratando de descubrir algo interesante que mostrarle a los otros para ver si es seleccionado o no. Y eso es algo que nadie hace en la ciudad, al menos de no de una manera abierta y sin trabas oficiales. De todas maneras, el Suiche no busca ser excesivamente exclusivo, aunque algo de ello tiene que haber para no perder los estribos y dejar que cualquier día se presente una imitadora de Gloria Estefan. De ahí aquello de que esta mas claro que es lo que no debe sonar en el Suiche que lo que si debe hacerlo. Es el Suiche, entonces, una plataforma para presentar lo que ofrece musicalmente la ciudad, no en términos de escena, sino, más interesante aun, que potencial hay. Es como cuando un equipo de fútbol decide centrar sus esfuerzos en sus divisiones inferiores. Sin embargo, y ahí esta lo contradictorio, muchos artistas ya con trayectoria desean tocar en el Suiche, someterse a las condiciones que ello demanda, lo que no es otra cosa que hacer un trabajo acompasado con el equipo del Suiche.
Y acá llegamos a uno de los matices especiales que hace del Suiche un espacio único, y es su público. Puede sonar a cliché, pero no se puede dejar de lado que uno de los mayores éxitos del Suiche es que casi todos los conciertos han llenado la sala. El público se ha comportado de una manera especial. Puede ser que en Medelink o en Altavoz haya 30 veces mas publico, pero también es cierto que allí, entre esa multitud hay mucha gente despistada, que quizás fue allí buscando otra cosa. Desde el que esta allí y no sabe quien toca, o que hace alli, hasta el petardo que está donde se supone que hay que estar. No se trata de decir que en el Suiche no haya petardos (estos abundan donde haya un afiche o un flyer) pero no se puede negar que quien va al Suiche cada mes desde hace poco mas de un ano ya sabe a lo que va. El Suiche ha logrado hacerse un espacio dentro de la exigua programación cultural oficial de la ciudad sin ser un evento oficial, sin hacer mercadeo. Y eso, en una ciudad donde no hay mas oferta cultural porque a la gente que se supone consume mas cultura (y mas se queja de que no hay nada que hacer) le da pereza “meter su carro al centro” o “pasar al otro lado del río”.
El Suiche es al mismo tiempo un antídoto contra la estrechez mental. El mismo petardo que no mete su carro al centro, es el que no va al Suiche porque el artista que va a tocar “no es conocido”, o al contrario, como decía alguien en un comentario acá en la piscina: “porque a esos manes los he visto toda la vida”. No se preocupen, el Suiche no es para ustedes si no quieren, pueden esperar a la próxima Feria de las Flores.
No queda sino agradecer y felicitar al equipo del Suiche, que incluye personas habituales a la escena local, y participan del Suiche precisamente porque están interesados en aquello de las divisiones inferiores, y no es que ellos sean un equipo de estrellas. Al contrario, acá no hay estrellas, hay artistas destacados, buenos y malos. Sin embargo, no deja de ser un estimulo que varios de ellos se interesen mas por ver que de nuevo sale y puede presentarse en el Suiche antes que tratar de salir en televisión y ser entrevistados por (asco!!!) Julio Correal. Es decir, que hay un claro interés por la música.
Es bastante serio lo que ocurre cada mes en una presentación del Suiche. Puede ser que no salgan de allí “grandes nombres de la música”, pero, a fin de cuentas, a quien le interesan los grandes nombres? Dejemos pues tranquilos a los grandes nombres en el porta cd’s de los petardos y quedémonos con los sobrenombres y apodos callejeros. Esto tiene que seguir.
 

Más sobre Tony Wilson

La piscina vacía presenta, complementando su nota acerca del fallecimiento de Tony Wilson, la última entrevista, traducida al español, que se le hiciera al mítico manager y promotor musical. Aparte, adicionamos algunos videos más, que pretenden complementar los publicados en el anterior post. Entre ellos están un documental hecho por Factory Records, acerca de la referencia 51 del sello (FAC 51), The Haçienda, y diversas entrevistas a Tony Wilson.

Entrevista a Tony Wilson por Dan Epstein

24 Hours Party People es la historia del educado en Cambridge Tony Wilson (interpretado por Steve Coogan), el presentador de Granada TV, que está en un show de los Sex Pistols. Inspirado totalmente por este momento de la historia de la música, él y sus amigos crearon una discográfica, Factory Records, contratando primero a Joy Division Joy Division (quiénes se convertirían en New Order), después a James y los Happy Mondays, todos artistas seminales en su momento. Lo que sigue es un cuento de música, sexo, drogas, de los personajes más-grandes-que-la-vida, y del nacimiento de uno de los clubs más famosos del mundo, la Hacienda -una meca para los clubbers tan famoso como el estudio 54. Representando gráficamente la herencia musical de Manchester de los años 70 a los 90, esta comedia documenta el lo que hizo de Manchester el lugar en el mundo en el que la mayoría hubiera querido estar.
Es una historia verdadera y, según Tony, es un manojo de mentiras que se las arregla para contar la historia verdadera.

El propio Tony, como su “personaje” en la película, recorre toda su vida, hablando a veces tan rápido que no se lo entiende

Dan Epstein: ¿Qué pensó cuando vio la película?

Wilson Tony: Primero vi la versión de tres horas con mal sonido. Era una locura, una mierda. Era terrible. Lo único bueno eran los títulos de apertura. Dije, “quién hizo los títulos?” y me dijeron que fue mi maldita compañía la que los hizo. Básicamente, casi lloro.
Henry Normal (el productor ejecutivo) me arrastró hacia fuera y dijo que el primer corte de la película siempre es así. Que no me preocupara. Seguí su consejo, y nueve meses más adelante miré lo que había hecho ese cerdo malvado de Winterbottom (el director). Entonces, la vi otra vez y la primera mitad era muy buena y la segunda mitad era una mierda. Entonces, trabajaron en ella otra vez y la segunda mitad fue buena y la primera mitad una mierda. Para adelante y para atrás, Winterbottom siguió haciéndolo hasta que la película quedó casi perfecta. Entonces, paró.
Ahora, tiene cerca de siete minutos de más, todos lo dicen, incluso Steve Coogan (la estrella). Winterbottom no la cambió… En fin, así es como la quería.

De: ¿En qué estaba pensando cuando compró una mesa de $3.000? (en la película y en la vida verdadera, Tony se agarra a trompadas con alguien por la compra de una mesa muy costosa para la oficina de Factory)

TW: Era la mesa más brillante de la historia. La película es una colección de completas mentiras. La película es una serie de mentiras que se las arregla para decir la verdad. Ése es el milagro. Es increíble.
No obstante lo bueno de la reconstrucción de la Hacienda, que era increíble… era perfecto en cada detalle, y nos hizo llorar a muchos, así de mala era la oficina donde estaba la dichosa mesa. Era idea de alguien de Londres. Los lugares modernos en Londres han re-pulido viejos pisos de madera. En Manchester, tenemos pisos nuevos de arce, al carajo. Es muy extraño, uno pensaría que la capital tendría lo mejor… no lo tiene. De hecho es más “segunda mano”. Entré a la oficina y vi el mobiliario… era un espacio miserable.

Además, había discos de oro en la pared. Le dije a Michael que nunca tuvimos discos del oro en la pared. Habían filmado ya por tres horas así que no podrían cambiarlo.

De: En la película, un individuo de London Records quiere comprar el catálogo de los discos de la Factory. Su personaje dice que nunca hubo contratos. ¿Es eso verdad?

TW: No. Eso es todo armado. Teníamos contratos. Todo el tiempo durante las negociaciones con London Records, decíamos que no teníamos ningún contrato. Nunca pensamos que se debiera poseer el arte. Tan pronto como cualquiera de nuestras bandas se hiciera grande, no importa cuanto nos quisiera, se irían.
Había un contrato que firmé con sangre. Dijeron, “qué?” Lo firmé con sangre hace mucho tiempo. Dice que no poseemos nada. Se los mostré. Todos estos individuos lo miraban con la boca abierta. Dijeron que si no tenía ningún contrato con las bandas, debía hacerlo para quedarme con los derechos del catalogo ya que había pagado las grabaciones, a menos que tuviera un papel que dijera que yo o Factory no éramos dueños de nada y que las bandas eran dueñas de todo. Eso era lo que estaba escrito en sangre. No fue un acto heroico, simplemente lo hice. No éramos dueños de nada. Polygram pensó que poseíamos el catálogo, que teníamos algún tipo de contrato. De hecho, teníamos un contrato negativo. No valíamos absolutamente nada.
Nunca hice un maldito centavo. Si hubiera sido inteligente y capitalista habría estado bien.
Escribí el novelización de esta película, que fue muy divertido de hacer, quería usar las letras de las canciones que pagué para que se grabaran y ahora tuve que pagarle a otro imbecil para usar esas letras.

De: La película precisa que usted nunca tuvo sexo oral con una puta en una furgoneta.

TW: Esta película ha sido una maldita pesadilla para mi pareja de los últimos 12 años. Para ella, un grupo de idiotas se pasaron cuatro años haciendo una película sobre mi. Nadie entendió eso. Ella no fue a ver la película. Llevarías a tu esposa a ver una película sobre tus primeras novias? Nunca estuve con una prostituta.

De: ¿Nunca?
TW: Una vez. Fue en un momento diferente, cuando estaba con New Order en 1984. Rob (Gretton, manager de New Order) no paraba de decirme que lo hiciera y que el pagaría, así que lo hice.
Mi pareja me dijo que sus padres ahora piensan que soy un hombre que va con prostitutas. Intenté que esa y otras escenas fueran removidas de la película pero fallé miserablemente y no solo eso, recibí esta nota vindicativa de mi amada. Me dijo que una promo de 30 segundos fue transmitida en toda Gran Bretaña por televisión y que incluía la escena del sexo oral. Una pesadilla.

De: ¿Esta película entonces retrata la cultura de esa época?
TW: Pienso que lo hace. La película captura dos explosiones de la cultura joven y hacer una es suficientemente difícil. Los dos son el punk y el acid house.
Mostró como era ir a un concierto post punk y con post punk quiero decir Joy Division. Los shows eran así. Los cineastas generalmente fallan al intentar captar la cultura joven. Son terriblemente inútiles.
La manera en que retrataron a Ian Curtis (el alma de Joy Division que se suicidio a la edad de 23 por razón desconocida cuando él y su banda estaban en su pico artístico y de reconocimiento), interpretado por Sean (Harris). Como dije cuándo vi el primer corte, era una mierda excepto por Sean. La película comienza, para mí, cuando Ian se mata.
En Inglaterra, Steve Coogan es tan grande como Eddie Murphy en su mejor época. así que, el hecho de que él me interpretara esta muy bien. Pero en Inglaterra, su personaje más famoso es este tonto, pomposo, estúpido presentador de televisión, Alan Partridge. Fue el personaje cómico más grande de Inglaterra en los ’90s. Ahora la gente va a ver 24 Hours Party People y la tercer escena es este presentador de TV en un ala delta. Dije “no deberían empezar con esa escena”, pero para en el resto del mundo no hay diferencia.

De: ¿Hicieron un montaje con las filmaciones de archivo? ¿Realmente se estrelló con un ala delta? ¿Se lastimó?
TW: Sí. Casi me rompí el tobillo. Usé muletas por dos días después eso.

De: ¿Cómo fue trabajar con Winterbottom?
TW: (pausa larga) mirarlo trabajar ha sido fascinante. Una de sus técnicas es meter a la gente en su personaje, después filmar. En segundo lugar, mirándolo editar es increíble. En tercer lugar, él es realmente más arrogante que yo y todo le importa tres carajos menos que a mi. A Winterbottom le importa un carajo que los yanquis o cualquier otra persona “entienda” la película. En el guión original, había montones de cosas sobre un personaje inglés oscuro. La mayoría de la gente en Inglaterra no entendería eso, y a Michael no le importa una mierda. Como he dicho, nos peleamos un poco. A el no le importa si alguien Minneapolis no la entiende. Uno se pelea con él para que cambie cosas y a el le importa un carajo. Dios lo bendiga. Pienso que es fantástico.

DE: Entonces nunca fue el anfitrión de Wheel of Fortune?
TW: No, nunca. No soy un buen anfitrión para programas de juegos. Aunque si trabaje en un show de preguntas y respuestas en Inglaterra llamado Top Ranker, que es un titulo horrendo, pero el show estaba bien. Me hicieron un critica buenísima en el London Evening Standard. Decía que tengo un aire académico pero que uno sospecha que fuera de cámaras siempre estoy algún acto sexual vil con pequeños roedores, y probablemente una cuerda.
Pero el punto es que soy un tonto presentador de TV en Inglaterra.

DE: Si pudiera darle una trompada a cualquiera de los personajes de la película, cual sería, aparte de usted?

TW: No me golpearía a mi mismo. Me quiero demasiado. Me gustaría golpear a Dave Haslam. El roba como DJ de la Hacienda y escribiendo sobre Manchester. Sus libros son útiles pero no es un buen escritor. Tuvimos que sacarlo de la hacienda porque se la pasaba insultándonos con el micrófono. A muchos en Manchester les desagrada que Dave rescriba la historia y se ponga en el centro de ella. En su último libro “Adventures on the Wheels of Steel”, habla acerca de haber estado en la última noche de la hacienda. Pero no hubo tal “ultima noche” porque en ese momento no sabíamos que no íbamos a abrirla otra vez el siguiente fin de semana.
Dave necesita una paliza y sabe que yo pienso así.

DE: Gracias, Tony.

Muere el patrón de la Hacienda

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Tony Wilson en su programa “So it Goes” en 1976

El pasado 10 de agosto falleció en Manchester de un infarto Tony Wilson, creador y fundador de Factory Records, y del club The Hacienda, ambos “hechos” (facts) que pusieron para siempre a Manchester en el mapa musical. Cuna de bandas como Joy Division (después convertida en New Order) A Certain Ratio, Happy Mondays, The Durutti Column, entre otros.
Inmortalizado por el actor Steve Coogan en la película “24 PartyPeople” de Michael Winterbottom, sobre aquella época del llamado “fenómeno Madchester” donde se popularizaron el acid house, la rave culture, la hibridación entre la música de baile y el rock, y la utilización del MDMA en ambiestes festivos.
Tony Wilson consiguió que una generación jóvenes desencantados de una ciudad secundaria, en pleno auge y crecicmiento del Tatcherismo y el peor gobierno “tory”* en muchos años, se convirtieran en artífices de uno de los más interesantes e influyentes experimentos musicales y culturales masivos de la historia de la música popular. La escena mancuniana promovida y en cierta medida encabezada por Tony Wilson, es todavía un fenómeno difícil de superar como trabajo colectivo. Dos olas trajeron revoluciones musicales sin precedentes desde Manchester al resto del mundo.
La primera, encarnada por Joy Division, es la de lo que hoy se conoce como post-punk o new wave. Después de muerto el punk, a manos de su creador como fenómeno de masas, Malcolm McLaren, muchas bandas que se habían unido a la euforia colectiva de aquellos años finales de la década del ‘70, abandonaron en el intento a no tener un referente claro. Sin embargo, ya rota para siempre la placenta en que aún vivía el rock, algunas bandas no sólo aprendieron a tocar los instrumentos, sinó que a falta de referentes claros, pudieron experimentar con las que en ese momento eran nuevas tecnologías, y crear a su vez nuevos referentes. En la Factory Records, de la mano de Martin Hannet, muchas bandas lograron un sonido que antes no se conocía, en donde muchas veces predominaban los bajos gruesos y protagonistas, algunas capas de teclados y arpegiadores, y guitarras angulosas y disonantes, al tiempo que cedían espacio a la presencia del bajo. Y las baterías grabadas con sonidos secos y profundos. Años después, en medio de una ola y otra, estos experimentos serían desarrollados por Hannet con New Order, salido de las cenizas de Joy Division, y con una orientación más definida hacia la pista de baile, pero sin perder un manto melancólico.
La segunda ola, llega a finales de los años ‘80 y principios de los ‘90, de la mano de bandas como Happy Mondays, Stone Roses, Charlatans, y luego Primal Scream, esa hibridación entre dance y rock, sería llevada al extremo. Influencia directa de la naciente influencia del house de Chicago en el Reino Unido, y el nacimiento de lo que se conoce como “rave culture”, que se concretó en una ola de fiestas masivas en lugares poco comunes como edificios abandonados, bodegas, bosques, y zonas rurales, que a los pocos años serían declaradas ilegales. De la mano del MDMA, de la nueva presencia del DJ como personaje de culto, y los nuevos escenarios, el rostro de la música popular cambiaría para siempre.
Factory Records, y The Hacienda, fueron caldo de cultivo para ambas olas. Tony Wilson fué un personaje fundamental, en la creación y sostenimeinto de ambas olas y de la escena de Manchester. Durante un tiempo, en su programa So it Goes, paralelo a su programa de variedades en Granada TV, un canal regional de Manchester, fué el único espacio en la TV británica dónde se podían ver bandas nuevas del sonido punk, tan novedoso y revolucionario por aquel entonces. La popularidad del programa consiguió que cientos de jóvenes buscasen a Wilson para que fuese su manager o productor.
Tras el cierre definitivo del Hacienda, y del desmantelamiento de Factory Records, ya rozando la mitad de los ‘90 (empresa inviable, sin contrato que amarrase a los artistas, y con altísimas pérdidas, soportadas en las ganancias de New Order, socios del sello) pasaron algunos años para que Wilson lo intentara de nuevo sin tener mayor éxito.
Hasta el final de sus días continuó trabajando para Granada TV, y aunque convertido en ícono, murió de un infarto mientras tenía sus días contados, aquejado de un cáncer de hígado, para cuyo tratamiento necesitaba una medicina costosa que inexplicablemente no era cubierta por la seguridad social de su país (imposible pagarla de su bolsillo) que si cubre cirugías estéticas de seno y alargamiento de pene.

Tony Wilson es uno de los más importantes personajes que han protagonizado la historia de la música, y la piscina vacía desea rendirle homenaje publicando una entrevista que le hicieron junto a Peter Hook el bajista de New Order. También publica el trailer de la película “24 hour party people”, y una escena donde Tony Wilson, interpretado por Steve Coogan, se encuentra con Dios.

*(apelativo con el que se denomina en Gran Bretaña a los Conservadores)

A los lectores de la piscina vacía

Ya ha sido conocido por muchos de los lectores habituales de este sitio, el motivo por el cuál en las últimas 6 semanas hubo un cese de actividades por parte de la piscina vacía. Y no sobra hacer unos comentarios al respecto.
En primer lugar, la piscina vacía se disculpa no sólo por dejar de postear, sea por la razón que sea, sinó por motivar, en su texto acerca del libro de Robot, la aparición de otros temas, en este caso relacionados con un tema ajeno al que le es habitual. El primer error, vale decirlo, es de la piscina vacía por tratar, aunque sea de manera tangencial, un tema como el relacionado con la desaparecida revista de arquitectura Copia, el cuál generó una avalancha de comentarios de ida y vuelta que seguramente causaron bastante desazón entre quienes entran en la piscina vacía, a leer acerca de la escena musical en Medellín, a ver los vídeos de los clásicos de la semana, o a ver la recomendación del disco de la semana.
Por otro lado, la piscina vacía desea agradecer tanto a quienes son habituales visitantes de este blog, como a quienes lo visitan esporádicamente. Gracias a todos ellos, la piscina vacía, que modestamente entró en la red en febrero de este año, y se regocijaba al ver que había 10 visitas diarias, hoy se complace en celebrar que ha sobrepasado hace algunos días la barrera de las 20 mil visitas.
También motivado por ese apoyo masivo que los textos sobre la escena local (ya se explicó en el primer post titulado “qué es una escena?” que la escena va desde los sonidistas, hasta la música que oyen quienes hacen música, pasando por los dueños de los bares, los ilustradores, etc., y por supuesto, quienes documentan la escena) han conseguido, que la piscina vacía decidió inscribirse en un concurso llamado el “blogger nacional” convocado por www.semana.com, y que, a pesar del temporal cese de actividades, la piscina vacía ha sido seleccionada entre los 16 finalistas, que se elegirán por votación de los usuarios, y que obviamente dependerán de la “campaña mediática” que cada blog realice.
Para la piscina vacía son dos noticias muy buenas, porque a nadie le molesta un reconocimiento por hacer algo que le gusta. Pero al mismo tiempo es un jalón de orejas, porque aparece justo en el momento en que ha dejado de escribir por un tiempo dedicandose de lleno a lo que llaman un “cuello de botella”  en su profesión principal. A lo cual la piscina vacía no puede sinó contestar que “no lo volverá a hacer” o más bien, a dejar de hacer.
Igualmente la piscina vacía es completamente consciente de que las visitas que ha recibido no sólo se deben a los textos y demás material que ella publica, sinó a la variopinta gama de comentarios de sus usuarios, que van desde el comentario especializado, hasta el humorístico, o la crítica ácida, de  usuarios como ninno, pdta, rotten_christ, enviado de satán, prepago 10-36, superculto, superculta,  etc. , y por lo tanto quiere invitarlos no sólo a seguir participando como usuarios, sinó a colaborar directamente con material propio, lo cual, ya está demostrado es bastante posible. Queda abierta la invitación para ellos, y para muchos otros, como los chicos de robot, y especialmente a table 01, quién durante años ha sido un gran interlocutor en muchos campos, entre ellos el de la música. A todos ellos va dedicado este momento alegre y el reconocimiento expresado en la cantidad de visitas recibidas, y en la nominación como finalista de la piscina vacía, así esas cosas no sean nada del otro mundo, debe ser compartido. Muchas gracias a todos.

Zdey @ El Suiche, Agosto 15 de 2007

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Por: Ninno

Fue un concierto de sensaciones mezcladas. La presentación habló de un grupo de músicos de pequeños pueblos de antioquia que migraron a la pequeña ciudad de medellín. Pensé “Cuantas veces se ha repetido y se repetirá esta peregrinación en la historia? pueblos sin nombre que van expulsando jóvenes en busca de “un poco mas”. Chicos con muchas ilusiones de algo, que el campo y la vida bucólica ya no les pueden dar. Se me vino la imagen de el video de “welcome to the jungle” de guns n’ roses.
Sin pelo largo ni pañoleta ni mucho menos jeans botacampana sino con un impecable sonido y una afinado sentido musical, Andrey Castillo nos regala una velada de entrada libre con su proyecto ZDEY.
Inició el concierto muy sutilmente con dos canciones muy bien acompañadas en las visuales por VJ Ojo de águila. Particularmente la segunda canción (”discoteca escorpión” si mal no estoy) nos dejó una buenísima dosis de ritmos tropicales cadenciosos donde acordes muy emotivos y exceso de filtrado “en vivo” remitian al sonido de aquel recopilatorio “Tijuana sessions vol1″ del colectivo mexicano Nortec. 7 años después de su lanzamiento parece que aun tiene resonancia y vigencia en el contexto musical colombiano. El juego de luces en la pantalla y el ambiente de licor y parranda enfarlopada de pueblo fue sin duda el momento general mas alto del concierto, Bien por zdey y por su VJ. La tercera canción llevada a una lenta tensión al estilo de “tryin´” de alex gopher (1999) fue un grán cierre de esta sección, la sección del real ZDEY como nos daríamos cuenta mas adelante.

Suben al escenario un par de compañeros: una chica cantante y un guitarrista. Cada uno hace lo suyo y salen bien librados en la medida en que la voz es inteligible y el guitarrista es impecable. Tal vez el volumen de la guitarra un poco alto. Cantaron canciones del proyecto alterno de Andrey llamado”DOCIL” e invitaron al escenario a dos bailarinas que, aunque lo mio no sea la danza contemporánea, dieron un toque particular a la corta presentación de DOCIL. DOCIL motró una búsqueda musical por senderos mas melancólicos y mas femeninos, por decirlo de alguna manera, un pop suave y sutil ya mas alejado det “trip hop” que encanta (encantaba?) a Andrey y sus compañeros de éxodo. Buen sonido, canciones bien intencionadas. No convenció del todo la actitud petrificada y dramática de la cantante mientras cantaba ” …que será de nuestras palabras cuando el sol…” La última pieza de esta sección de DOCIL fue desde mi punto de vista la mejor lograda: un ambiente suave y caluroso con una muy buena programación de sintetizadores, con melodías y contrapuntos bastante emotivos. Pensé en que sería de Royksôp si enrolaran a el nieto oscuro dado en adopción de Matilde Días? O que pasaría si sonaramos las canciones del artista local GinoVendetta a 100BPM?

Extrañamente en la tercera y dificil sección del concierto Andrey sonrió, levantó su brazo izquierdo y apuntó al techo del escenario. Creí que era alguna señal secreta para el VJ Ojo de Aguila, quien hasta el momento iba en vuelo firme, Pero NO. Era el gesto con el cual ZDEY encarnaba la personalidad del DJ. Recordé que en la presentación del concierto se habló de “Collage de música discotequera de pueblo, lounge [ver nota al pie] y electro”. Todos los asistentes presenciamos como un DJ de una discoteca de Jardín vaciaba todo su disco duro de .MP3 con mezclas dudosas de un techno bastante regular. ZDEY dejó escapar su concierto de entre las manos y su otro YO inició una descarga demasiado larga, pesada y descontextualizada donde recordé la frase de Amon Tobim “Que aburrido es un concierto de laptops. Prefiero quedarme en casa”. Finalmnte la descarga terminó (gracias) y entendimos de su boca que “la música es demasiado amplia” querría decir esto que “el teatro del colombo es muy pequeño para mi música”? o que “fue muy poco tiempo para tocar”? o que “no estoy apretando por mucho abarcar”?

Definitivamente lo de ZDEY es el downtempo tropical, lo que le sienta exelente, le sale natural y se deja disfrutar, tal vez una diferencación de sus proyectos Easy listening,Tecno y Pop le vendrían mejor para futuras presentaciones. Bien por el suiche que sigue sondeando las calles en busca de los artistas locales en desarrollo.

[nota al pie] ¿Que cojones es el tal Lounge? ¿Existe acaso el “lounge” como un género? Si asi fuese, ¿que lo compondría? ¿La música que se reproduce en las salas de estar de los hoteles? ¿Aquella aburrida música donde lo mas importante es la conversación de la chica del lado? ¿Es la música `suave´ de tan poca importancia para estos señores del tal “lounge” que se echa a Nigtmares On Wax en un costal revuelto con los RollingStone en versión MIDI y con cualquier Brasilerismo digital? Categorías nefastas que promueven la ignorancia entre consumidores facilistas de música.

“Robot es así”

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Cuatro años de Robot. 43 números recopilados, con sus errores de imprenta. Parece increíble en una ciudad como ésta y en un país como éste. El primer contacto de la piscina vacía con Robot fué en el año 2004, cuando en una poco memorable “Galería”, en el barrio Laureles, se celebraba una edición del “Día del Robot”, dónde se daban cita músicos, dj’s, vj’s, y demás fauna creativa de la ciudad. No se cumplió con toda la programación, mucha gente incumplió, entre ellos proyectos con nombres memorables, como “Supercarne Vj’s”, quienes nunca acudieron a la cita. Hubo desfiles de moda, y mucha música. La cartulina de color impresa a una sola tinta, que daba nombre al evento, causó en la piscina una gratísima impresión. Meses después tuvo problemas para volver a conseguirla. Pasado el tiempo entre encuentros y desencuentros, la Editorial Robot (la primera editorial de cómics en el páis) tenía un stand en Medelink en noviembre pasado. La piscina se hizo a todo lo que pudo conseguir, Cuadernos Gran Jefe, Mr Q., Gatho etc. De ahí en adelante, todo han sido apariciones: exposición de Truchafrita en Comfenalco, exposición “Maestros del Cómic en Colombia” (el título es para tomárselo muy en serio) en el Taller 7. Y ahora este libro.
¿Qué es Robot?
Para la piscina vacía, que tuvo también, junto a otros, una revista de circulación gratuita, de pretensiones dentro del ámbito académico arquitectónico colombiano (osea predicar en el desierto), llamada Copia (Cooperativa de Pensamiento Independiente en Arquitectura) y que alcanzó 17 ejemplares con distribución nacional y a veces internacional, edición bilingûe, todo desde el 2001 hasta el 2004 etc, Robot no deja de ser un alivio, un regalo, porque logró lo que los entonces nóveles profesores de arquitectura de la UPB no pudimos: “sobrevivir a nosotros mismos”. Muchas veces sobre la mesa estuvo sacar un libro recopilando todos nuestros números. Nunca se hizo, demasiadas dudas, demasiada reflexión y poca acción. Algunas veces hubo iniciativas de sacar un número relacionado con la música, acompañado de un CD con canciones de músicos locales, pero era una iniciativa individual más que colectiva y por eso no vió la luz. Luego convertirla en Editorial, y sacar libros de arquitectura para la venta. Llegados a este punto, Copia, simplemente murió, porque traicionó su espíritu independiente y libre convirtiéndose en una prisión inquisitoria para quien escribe estas líneas.
En cambio Robot parece haber sobrevivido por varios motivos. Uno de los más importantes es que a pesar de las crisis que hayan podido tener internamente como grupo, y que a veces parecen ser evidentes en los contenidos mismos de Robot, nunca han dejado de disfrutar el trabajo que hacen, lo cual con la desaparecida Copia no ocurrió. Hoy 45 números después, y con el libro que acaban de publicar las cosas son bien diferentes para Robot: hace poco los veía (a algunos de ellos) recogiendo un paquete de libros para repartir y parecían unos niños con una bolsa enorme de dulces.
Otro tema importante son las pretensiones. Las de Robot han sido más importantes en realidad de las que pudo tener Copia, que se dirigía sólo a estudiantes de artes, arquiectura y diseño, buscando a través de textos (unas veces buenos, otras no, unas veces agradables de leer, otras casi ilegibles) llegarle a una población selecta, interesada no sólo en leer arquitectura, sinó en lo que escribíamos los editores de Copia. A pesar de que logramos tener público, Copia siempre estuvo muy ligada al ámbito académico, y en la medida en que ese ámbito académico se enrareció, el grupo sufrió lo mismo. Copia no se atrevió a trabajar desde la calle, sinó siempre desde el interior, protegidos por la coraza académica, a pesar de ser independiente. La comparación puede ser más odiosa de lo normal, porque Robot es una “gacetilla de cómics y otras vainas” y Copia era un Architecture Magazine, que centraba su atención más en los textos escritos sobre arquitectura (y arte, en algunos casos) que en otro tipo de cosas, la finalidad no era la misma, eso debe quedar claro. Pero la comparación vale porque de todas formas se trabajaba un formato común que es la distribución gratuita, utilizar una sola tinta, y no pactar con nadie. A pesar de que fué una época bastante estimulante, de eso hoy no queda nada tal como era.
Robot se dirige a mucha más gente, y tiene muchas más posibilidades de ser disfrutada. Pero básicamente, lo más importante de Robot es que es de cómics. Es verdad que mucho tiempo hubo un Top (in-out), una banda sonora, la sección Mire-Cine, los textos de Periquito Azacán, Radio Robot, la Patrulla Robot etc. Pero sobre todo cómics, y muy buenos. El humor preciso e intenso de Truchafrita , Ojo Moderno, los Mini Comics de m.a., los cambiantes y siempre profundos trazos de Joni B. Los personajes entrañables, como Paperbagboy, Truchafrita, Nárcula, por sólo citar algunos. Son 4 años de trabajo intenso el que han realizado estos sujetos que se hacen llamar Robot. Todo condensado cada mes en una hoja por lado y lado. Suficiente, para quedar uno empezado y esperar hasta el otro mes la gacetilla de cómics y otras vainas. No ceder a la tentación de ser “radical”, “comprometido” o de “tomar partido” es una virtud más de Robot que puede parecer intrascendente y no lo es. Robot, precisamente por eso, está libre de actitudes y opiniones dentro de su seno que podrían tildar tales o cuales comentarios como “actitudes de adolescentes” cómo si, primero eso estuviera mal, y segundo, como si lograr condensar en unas pocas viñetas con unas pocas líneas y trazos, momentos del Medellín de los últimos años no fuese algo realmente serio. Que su expresión sea el cómic no le quita ni un àpice de seriedad, al contrario, hace que sea más dramática y directa, cono un perro de caza directo a tu yugular.
Y acá llegamos a un punto muy importante, y es el hecho de que este libro de Robot, le permite al lector rastrear la historia (así, con minúscula) menor de Medellín en las calles, las fiestas, las esquinas. Se puede ver el hastío de la música house de principios de década, la tardía llegada del electro para las masas, la paupérrima escena neo-punk local ultra-apoyada por los canales locales y las emisoras, el furor mdma de fabricación nacional y de fácil acceso, el pérez rondando cada rincón (¿como no iba a ser así si estamos en Medellín?) todo contado a través de dibujos, listados, de denuncias de la patrulla robot. Las diferencias sociales evidentes que se borran por momentos. Toda una historia de Medellín en formato serie b que algún día puede servir a muchos quienes quieran hacer una película o un documental sobre nuestra época, porque, a pesar de que las cosas que ocurren en los contenidos de Robot, son cosas universales, que ocurren én simultáneo tanto en Guadalajara, como en Barcelona, Manchester, Chicago, Ciudad del Cabo, Osaka, u ocurren, en este caso, en Medellín. Las cosas que te pasan a ti son las que realmente pasan, y el lugar donde estás es el centro del mundo, no importando si es una gran capital, y hay un fuckin’ Starbucks cerca de ti. Las escenas realmente relevantes se dan en ciudades de segundo orden, la letra de Zombie Nation de Miss Kittin & The Hacker nos da pistas de ello.
Robot es una de esas manifestaciones creativas importantes que acaban dando a luz algo mucho más grandioso. Ya lo vimos en la película de Michael Winterbottom y su Manchester de finales de los ‘80….Robot consigue que Medellín sea el centro del mundo, porque, a pesar de que lo que ocurre en sus páginas puede ocurrir en cualquier lugar del mundo, esas cosas ocurren de un modo especial y son contadas de un modo especial. De un modo muy Medellinesco, con todo lo malo y lo bueno que eso tenga.

Puede parecer extraño que un blog de música se interese por una “gacetilla de cómics y otras vainas” pero la piscina no puede ser ajena a estas manifestaciones creativas las cuales forman parte de un mismo momento y a veces van de la mano. Una editorial de cómics, un sello discográfico…y proyectos más o menos individuales que van lentamente surgiendo en el ambiente. Puede parecer poco, pero a ojos de quienes vivimos y somos parte de ciertos momentos de esa historia no oficial registrada en Robot, es bastante y vale la pena celebrar por ello. Pero sobre todo, y parafraseando el prólogo del libro de Robot, escrito por Alvaro Vélez (aka Truchafrita) es porque “LA PISCINA VACÍA ES ASÍ”.

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Felicitaciones a Robot por estos 4 años de regalarnos tantas cosas y por lograr que el cómic guste en Colombia.

Meencho y Los Perros Calientes @ Teatro Matacandelas

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Lanzamiento oficial del álbum de debut de Meencho en el teatro Matacandelas. Experiencia en la entrada similar a la ocurrida con Los Nombres: lleno total. Un artista nuevo lanza su primer disco (ya ha tocado en vivo varias veces, una de ellas en El Suiche) y la fila para entrar desde el bar a la sala es larga. Muchos fans, los cuales, después en el concierto se supo, no sólo eran de Meencho sinó también de Los Perros Calientes, los dos sujetos que con bases, teclados y segunda guitarra, acompañaban la guitarra electroacústica de Meencho y su harmonica. Los Perros Calientes, no son otros que los dos integrantes de Trópico Esmeralda (la piscina está en mora de revisar su último disco para SERIES) Juan F. Gaviria y Juan F. Ossa. Teniendo como fondo un montaje escenográfico a tono con algunas imágenes del disco, y con un sombrero que le da más fuerza a su aspecto southern. Como salido de Nashville o Loiusville, Meencho lo tiene claro, lo suyo es la Americana, etiqueta bajo la cual en Europa se clasifica a la música del sur profundo de los Estados Unidos, del tipo Lambchop, Wilco, Bonnie “Prince” Billy, etc. Arpegios y acordes típicos, acompañados de una voz bastante refrescante y una dicción bastante a tono con la intención. Todo bajo nubecillas electrónicas de sintetizador, o minúsculas percusiones que mantienen un ritmo apresurado, como de polvo aquí te pillo aquí te mato, a la vuelta, en el baño del bar.  A pesar de ser Meencho el front man, Los Perros Calientes llenan también el escenario y equilibran en asunto. Sin embargo algunas veces sonó mejor todo cuando Meencho lo hacía solo. Quizás el experimento con Los Perros Calientes debería ser no sólo acompañar a Meencho, sinó dejar salir algo conjuntamente, de estos tres se pueden esperar grandes cosas. Algunos covers brillantes, como aquel en el que Jhonny Cash, bajo la producción de Rick Rubin, borró a Trent Reznor, con justicia, convirtiendo “Hurt” en una joya, una obra maestra que no era antes de ser tocada por Jhonny Cash. Meencho la interpretó en clave Cash, y no sólo salió bien librado. Otros dos covers mas de Bob Marley y Metallica (quisiera uno covers de gente más interesante y no tan obvia, o al menos algo de humor si se versiona a personajes de esa talla) Por supuesto, como se esperaba, el punto álgido llegó con “Sinking Whit The Sheep” juego de palabras que remite, por supuesto, al hundimiento del capitán con su propia nave, y de lejos, el mejor tema de su disco. Pero el síndrome “Los Nombres” llegó cuando Meencho y Los Perros Calientes dejaron el escenario y la gente empezó a pedir más. Es decir, hubo bises. Meencho regresó al escenario, botellita de agua en mano, e interpretó un tema más. Aunque pareció poco espontáneo, no deja de ser alentador, pues es obvio que la gente quería más. Este concierto de Meencho deja como saldo, entre otras cosas, que en Medellín las posibilidades van creciendo, hay varias opciones. Podría organizarse un festival bien interesante…las posibilidades están abiertas. Más tarde se presentaba Goes en el deck, en versión acústica, pero la piscina se enteró tarde, lástima, pudo ser una noche inolvidable.

Panorama en vivo-Encuentro MDE07

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Hace pocas semanas la banda Panorama se presentó en La Casa del Encuentro MDE 07, dentro de la programación musical de dicho evento, el cuál ha recibido fuertes críticas que sus organizadores parecen ignorar. Y es que, en un evento en el que el tema central es el arte, suena paradójico que los personajes centrales del mismo sean curadores internacionales, y que gran parte del presupuesto se gaste en viáticos, alojamiento y tiquetes de unos pocos artistas (es una de las críticas que se han hecho al respecto en diversos medios no oficiales) que presentan unas pocas obras. Hace casi 10 años se realizó el Festival Internacional de Arte Contemporáneo en la ciudad de Medellín, el cuál seguramente tuvo muchas críticas. Pero no sólo hubo participación hasta para jóvenes artistas en una categoría de menores de edad, sinó que quedaron algunas obras dispersas por rincones de la ciudad. Sin entrar a definir cuales obras son de calidad o no, o de entrar a profundizar en temas que no son tarea de la piscina vacía, no sobra señalar que las obras de arte público presentadas en el marco del Encuentro MDE07 son de poca trascendencia e importancia, en una ciudad bastante huérfana de este tipo de manifestaciones.
Y cómo a la piscina vacía lo que le compete es la música, pues entremos en materia. Dentro de la poco interesante y populista (y amiguista) programación musical, al parecer dirigida por alguien que no es un especialista en música, aparece un concierto, gratuito, de Panorama. En un escenario poco adecuado para tales efectos, como lo es el patio de la casa del encuentro y con la visibilidad entorpecida por unas carpas protectoras (¿a quién se le ocurre programar un concierto al aire libre en una época en que el país entero se inunda?) comenzó el concierto de Panorama, batería, bajo, teclados, y guitarra lider en el escenario para presentar los últimos temas de la banda de Gregorio Gómez (ex-El Hueco, ex-Espía, a.k.a. Gladkazuka, Jerónimo). Acompañados en los visuales por Paula Vélez, Panorama tocaron durante más de una hora algunos temas de su primer disco, como “Diamante” sumados a “Eco” tema inédito, y a temas nuevos como “Tapete Rojo” donde se pasa revista a las “virtudes” de la industria musical. También un excelente cover de The Cure “Give me it” del Pornography, y por supuesto un cover de “Panameña” de la primera producción de Gladkazuka. En dicho concierto bastante celebrado por la mayoría de los asistentes, a pesar de lo incómodo del escenario, Panorama nos mostró que ya hay bastante material para sacar un nuevo disco, y sobre todo para presentarse en vivo pronto nuevamente. Ecos de Sonic Youth, del mejor Smashing Pumkins, del mejor Gustavo Cerati, del mejor Peter Hook, y del mejor Robert Smith fueron fáciles de reconocer, no sólo en la sección de covers. Sin embargo, a pesar de lo ochentero de dichos referentes, Panorama sonó a una banda completamente actual. Con nueva formación, después de la separación acaecida tiempo después de su exitoso primer disco, Panorama dejó en claro, no sólo que siguen vigentes, sinó que hay todavía mucha tela por cortar. Puede ser que haya pasado mucho tiempo sin sacar un disco, pero por la fuerza de los nuevos temas, y cierta diferencia marcada respecto a su anterior trabajo, es bastante reconfortante ver como van camino de superar el éxito alcanzado con aquel. Esperemos que este tirón sirva de referencia para los nuevos grupos que surgen, pero también para quienes tienen proyectos archivados, muchos sin siquiera ver la luz que se merecían. Todavía hay tiempo, y sobre todo, hay gente con hambre de nueva música. Hay que aprovechar.

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